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La Coctelera

TRIBUTO A SETH

Un homenaje a esta "conciencia" canalizada por la medium Jane Roberts en los ´70

1 Marzo 2006

NO TENGO CUERPO SIN EMBARGO BLOGEO

LAS RELACIONES ENTRE REENCARNACIONES

Vuestro ritmo de aprendizaje depende enteramente de vosotros. Tener conceptos limitados, dogmáticos o rígidos sobre el bien y el mal puede frenaros. Las ideas estrechas sobre la naturaleza de la existencia pueden seguiros a través de varias vidas, si no elegís ser flexibles espiritual y psíquicamente.
Estas ideas rígidas pueden actuar verdaderamente como cadenas, que os forzarían a describir círculos como un cachorro atado a una cuerda. En tales casos, y quizás a lo largo de una serie de existencias, os podríais encontrar batallando contra los conceptos del bien y del mal y metidos en un círculo de confusión, duda y ansiedad.
A vuestros amigos y conocidos les preocuparán los mismos problemas, ya que atraéis a aquellos que tienen vuestras mismas preocupaciones. Por lo tanto, os repito: muchos de vuestros conceptos del bien y del mal están muy distorsionados y ensombrecen la comprensión que tenéis sobre la naturaleza de la realidad.
Si dais forma en vuestra mente a una culpa, ésta se volverá real para vosotros, y tendréis que resolverla. Pero muchos de vosotros creáis culpas para las que no existe una causa justificada, y os cargáis a vosotros mismos con esas culpas sin motivo alguno. En vuestra dimensión de actividad parece haber una terrible variedad de males. Permitidme deciros que aquel que odia un mal se limita a crear otro.
(21.45.) Bien, desde vuestro punto de referencia normalmente os resulta difícil percibir que todos los acontecimientos tienen como objetivo la creatividad, o confiar en la creatividad espontánea de vuestra propia naturaleza. Dentro de vuestro sistema, matar es obviamente un crimen moral, pero matar a otro por castigo sólo agrava el error original. Alguien muy bien conocido que fundó una iglesia -o, si lo queréis, una civilización-dijo una vez: «Si te atacan ofrece la otra mejilla». Sin embargo, debería entenderse el significado original de esta frase. Debéis ofrecer la otra mejilla porque os dais cuenta de que, básicamente, el atacante sólo se ataca a sí mismo.
En ese caso quedáis libres, y la reacción es buena. Si, en cambio, ofrecéis la otra mejilla sin entender esto, sintiendo resentimiento, o por un sentimiento de superioridad moral, entonces la reacción está muy lejos de ser la adecuada.
Bien, todo esto puede aplicarse a las relaciones en vuestras reencarnaciones, y también, por supuesto, a vuestra experiencia diaria corriente. Si odiáis a otra persona, ese odio puede ataros a ella durante tantas vidas como vosotros permitáis que el odio os consuma. Vosotros atraéis, en esta existencia y en todas las otras, aquellas cualidades en las que concentráis vuestra atención. Si os preocupáis intensamente por las injusticias que creéis que os han hecho, atraeréis más ese tipo de experiencia; y, si continuáis de esa manera, eso se reflejará en vuestra siguiente existencia, si bien en el período entre vidas hay un «tiempo» para la contemplación y la comprensión.
Aquellos que no aprovechen en esta vida las ventajas de tales oportunidades, normalmente tampoco lo harán cuando ésta acabe. La conciencia debe expandirse. Debe crear. Debe volverse del revés para hacerlo. No existe nada a excepción de vosotros mismos que os pueda forzar a comprender estas cuestiones o a hacerles frente.
Por lo tanto es inútil decir: «Cuando termine esta vida analizaré mis experiencias y corregiré mis acciones.» Eso sería como si un hombre joven dijera: «Cuando sea viejo y me retire, usaré todas las capacidades que estoy desarrollando ahora.» El escenario para vuestra «próxima» vida lo preparáis ahora. Los pensamientos que pensáis hoy se convertirán, de una manera u otra, en el tejido de vuestra próxima existencia. No existen palabras mágicas capaces de convertiros en sabios, de llenaros de comprensión y compasión, y de expandir vuestra conciencia.
(21.58.) Vuestros pensamientos y la experiencia cotidiana contienen las respuestas. Cualquier éxito en esta vida, cualquier capacidad los habéis desarrollado en las experiencias pasadas. Os corresponden por derecho. Habéis trabajado para desarrollarlos. Si miráis a vuestro alrededor a vuestros parientes, amigos, conocidos y compañeros de trabajo, también veréis qué tipo de personas sois, pues estáis atraídos hacia ellos, como ellos lo están hacia vosotros, a través de similitudes internas muy básicas.
Si examináis vuestros pensamientos durante cinco minutos algunas veces al día, varias veces al mes, tendréis una impresión correcta del tipo de vida que hasta ese momento os habéis preparado para la próxima existencia. Si no estáis contentos con lo que descubrís, será mejor que empecéis a cambiar la naturaleza de vuestros pensamientos y sentimientos.

No existe una ley que diga que en cada vida deberéis encontrar a aquellos que habéis conocido antes; y, sin embargo, debido a la naturaleza de la atracción, sucede así a menudo.
Podéis tomar vuestro descanso.
(-Gracias. -Yo estaba bromeando.)
(Con sentido del humor:) No te mantengo ocupado todo el tiempo, porque eres un gran amigo.
(-Muchas gracias.)
(22.04. El ritmo de Jane había sido bueno, con pocas pausas. Durante el descanso, los cuatro nos pusimos a charlar sobre nuestras actividades de la noche del sábado anterior; después de ir a bailar, habíamos acabado en el Toby's Bar and Grill, donde habíamos comido bocadillos calientes de salchichas y pimientos. Continuamos a las 22.15.)
Bien. No puedo competir con un bocadillo de salchicha. Por suerte, ahora no tenéis uno, así que continuaremos con el dictado.
Hay varias razones que os hacen nacer en vuestra familia actual. Puede ser que después de la muerte os encontréis con una relación emocional muy fuerte con una personalidad de una vida pasada. Por ejemplo, si estáis casados y la relación con vuestro compañero no es verdadera, podría suceder que encontrarais una esposa o un marido de otra vida esperando por vosotros.
A menudo, los miembros de un grupo -militares, eclesiásticos, grupos de cacería-, establecen relaciones de familia en otra vida para resolver viejos problemas de una manera nueva. Las familias deben ser consideradas como una Gestalt de actividad psíquica; poseen identidad subjetiva, por más que ningún miembro particular del grupo sea consciente de ello.
Las familias tienen propósitos subconscientes comunes, aun cuando sus miembros individuales estén persiguiendo esas metas sin conocimiento consciente. Estos grupos se establecen con antelación, por así decirlo, en los períodos entre existencias físicas. A veces, un grupo de cuatro o cinco individuos se plantea un reto concreto y asigna a sus distintos miembros los diferentes papeles de una obra y posteriormente desarrollan esos papeles en una existencia física.
El ser interno es siempre consciente de los mecanismos ocultos de estas Gestalts familiares. Aquellos que han estado estrechamente vinculados por lazos emocionales prefieren permanecer unidos por relaciones físicas más o menos estrechas que pueden continuar durante muchas vidas. Sin embargo, siempre se recomienda establecer nuevas relaciones para evitar formar en las reencarnaciones «familias» limitadas, de crecimiento cerrado. Muchas de ellas forman organizaciones físicas que realmente son manifestaciones de grupos internos.
He hablado anteriormente de lo que sucede cuando se tienen conceptos rígidos sobre el bien y el mal. No hay más que una manera de evitar este problema: sólo la verdadera compasión y el verdadero amor conducen al entendimiento de la naturaleza del bien, y sólo estas cualidades sirven para aniquilar los conceptos erróneos y distorsionados sobre el mal.
(22.28.) Simplemente, ocurre que, si creéis en el concepto del mal, éste se hace realidad en vuestro sistema y siempre lo vais a encontrar manifestado. Por consiguiente, esa creencia vuestra en él os parecerá sumamente justificada. Si seguís acarreando estos conceptos a través de las sucesivas generaciones, a través de las encarnaciones, entonces estáis ampliando su realidad.
Permitidme intentar arrojar algo de luz sobre lo que estoy intentando deciros. Ante todo, el amor siempre debe ir acompañado de libertad. Si un hombre dice que os ama, pero niega vuestra libertad, normalmente lo odiaréis. No obstante, sus palabras harán que no justifiquéis vuestra emoción. Este tipo de enredo emocional puede conducir por sí mismo a otros enredos continuos que duran varias vidas.
Si odiáis el mal, debéis tener cuidado con vuestra concepción del término. El odio es restrictivo: estrecha el campo de vuestra percepción. Es realmente un cristal oscuro que ensombrece la totalidad de vuestra experiencia. Él hace que cada vez encontréis más y más cosas que odiar, y que llevéis esos elementos odiados a vuestra propia experiencia.
Bien. Si, por ejemplo, odiáis a uno de vuestros padres, os resultará relativamente fácil odiar a cualquier padre, porque en su cara veréis y proyectaréis siempre al que os ofendió originalmente. En las vidas siguientes podéis también veros empujados hacia una familia y encontraros enredados en las mismas emociones, ya que el problema son las emociones en sí y no los elementos que parecen provocarlas.
Si odiáis la enfermedad podéis atraer una vida siguiente de enfermedades, pues es el odio el que las ha atraído hacia vosotros. Si por el contrario sentís...
(22.35. Jane, como Seth, se interrumpió. Nuestro gato, Willy, se había despertado de su siesta y había saltado a su regazo. Yo lo alcé, pero el contacto de su garra sobre la pierna de Jane la hizo salir del trance. Metía Willy en el lavabo. Mientras tanto, Jane permaneció sentada tranquilamente; luego continuó con el dictado.)
Bien. Si vosotros expandís vuestro sentido del amor, o de la salud y de la existencia, en esta vida y en otras estaréis atraídos hacia esas cualidades, porque es en ello en lo que os concentráis. Una generación que odie la guerra (Jane miró a Cari) no traerá la paz. Una generación que ame la paz traerá la paz.
El morir con odio hacia una causa o una persona es una gran desventaja. Ahora tenéis todo tipo de oportunidades para recrear vuestra experiencia personal por caminos más benéficos, y para cambiar vuestro mundo.
En vuestra próxima vida vais a trabajar con esas aptitudes que son vuestras ahora. Si ahora insistís en hacer crecer el odio en vuestro interior, es muy probable que continuéis haciendo lo mismo. Por otro lado, esos chispazos de verdad, intuición, amor, alegría, creatividad y realización conseguidos ahora seguirán siendo vuestros más adelante al igual que lo son ahora.
Ellos son las únicas realidades verdaderas, los únicos cimientos reales de la existencia. Es absurdo, como dijo Ruburt una vez, odiar una tormenta, o amenazarla con el puño e insultarla. Os reís cuando pensáis en los niños o en los nativos que hacen ese tipo de cosas. Es inútil asignarle personalidad a una tormenta, tratarla como si fuera un demonio, y enfocarse en sus elementos destructivos, o en aquellos elementos que a vosotros os parecen destructivos.
El cambio de forma no es destructivo. La energía explosiva de una tormenta es altamente creativa. La conciencia no puede ser destruida. La tormenta forma parte de la creatividad. Vosotros la veis desde vuestra propia perspectiva, pero otro individuo puede sentir que dentro de una tormenta está el infinito ciclo de la creatividad, mientras que para otro representará un trabajo del diablo.
A lo largo de vuestra vida interpretáis a vuestra propia manera la realidad que veis y eso tiene cierto efecto sobre vosotros y, a su vez, sobre los demás. El hombre que odia prejuzga la naturaleza de la realidad de acuerdo con su propia y limitada comprensión.
Bien, en este capítulo sobre la reencarnación pongo énfasis en el tema del odio porque sus resultados pueden ser desastrosos. Un hombre que odia siempre se justifica a sí mismo, ya que nunca odia algo que reconozca como bueno. Por lo tanto, cree ser justo en su odio, pero el odio es en sí mismo una afirmación muy fuerte que lo seguirá durante sus vidas sucesivas, hasta que aprenda que el único destructor es el propio odio.
Ahora podéis hacer un descanso. Empezad vuestra charla y yo os escucharé.
(-Bien.)
¿Puedes comprender este material?
(-Desde luego. ¿Por qué lo preguntas?)
(Inclinándose hacia adelante con sentido del humor:) Tú eres mi primer lector.
(22.51. El descanso llegó entre las risas de Sue y Cari. El ritmo de Jane había sido rápido la mayor parte del tiempo. Continuamos a las 23.08 de igual manera.)
Nada más lejos de mi intención que interrumpir vuestra edificante conversación. Recordad de qué hablabais y lo dejaremos así. Ahora continuaremos con el dictado.
Me gustaría dejar claro que tampoco se gana nada odiando al odio, pues se cae en la misma trampa.
Lo que hace falta es confiar plenamente en la naturaleza de la vitalidad, y tener fe en que todos los elementos de la experiencia se utilizan para un bien mayor, aunque no podáis percibir la manera en que el «mal» se transmuta en creatividad. Aquello que amáis también formará parte de vuestra experiencia en esta vida y en otras.
El concepto más importante que debéis recordar es que nadie os impone la experiencia de determinada vida, sino que ella se conforma fielmente de acuerdo con vuestras emociones y creencias. (Jane, como Seth, transmitió este material vigorosamente y con ritmo rápido.) El gran poder de la energía del amor y la creatividad resulta evidente en el mero hecho de vuestra existencia. Ésta es una verdad olvidada muy a menudo: que [la combinación de] la conciencia y la existencia continúan y absorben aquellos elementos que os parecen tan destructivos a vosotros.
(Pausa a las 23.13.) El odio es poderoso si creéis en él; sin embargo, aunque odiéis la vida, continuaréis existiendo. Cada uno de vosotros ha concertado citas que habéis olvidado, citas que, por así decirlo, habéis concertado antes de nacer en esta existencia. En muchos casos, los amigos que hacéis eran vuestros íntimos mucho antes de que los encontrarais en esta vida presente. Esto no quiere decir que todas vuestras amistades actuales hayan sido conocidos vuestros, y ciertamente no implica un disco aburrido que se repite y se repite, ya que cada encuentro es nuevo en sí mismo a su manera. Si recordáis lo que dije sobre las familias, comprenderéis que también los pueblos y las ciudades pueden estar compuestos por los habitantes pasados de esos mismos pueblos y ciudades, transportados con experiencias e historiales nuevos con los que el grupo intenta distintas experiencias.
Bien, a veces también hay variaciones, como por ejemplo que los habitantes de cierta ciudad de Idaho podrían ser los mismos habitantes renacidos que vivieron, digamos, en 1632 en una pequeña aldea irlandesa.
Algunas personas que quisieron viajar del Viejo al Nuevo Mundo podrían renacer en el Nuevo. Debéis recordar también que las capacidades adquiridas en vuestras vidas pasadas están a vuestra disposición para vuestro uso actual: cosecháis vuestros propios premios. A menudo se os da información sobre esto durante el sueño, y también existe un tipo de sueño a manera de Gestalt, un sueño raíz, a través del cual se comunican entre sí aquellos que se conocieron en vidas pasadas.
En estos sueños se da información general colectiva, que luego las personas pueden usar según su deseo. Se hacen planes globales para el desarrollo, y los miembros de un grupo -digamos, de una ciudad- toman decisiones sobre su destino. Algunos individuos siempre escogen nacer formando parte de algún grupo -es decir, renacen con contemporáneos del pasado-, mientras que otros desdeñan tales esfuerzos y vuelven en posiciones mucho más solitarias.
(23.25.) Esta es una cuestión de sentimientos psicológicos. Ciertos individuos se encuentran más cómodos, más seguros y más capaces trabajando en compañía. Podríamos considerar la analogía de una persona que llega a la universidad con su clase del jardín de infancia. En sus reencarnaciones, esta persona siempre escogería volver con sus compañeros. Otros, en cambio, saltarían de escuela en escuela y aparecerían solos -hablando relativamente-, con una libertad y un reto mayores, pero sin el reconfortante marco de seguridad que escogen los anteriores.
En todos los casos el individuo es el juez, no sólo de cada vida sucesiva, de su tiempo, su entorno y la fecha histórica, sino también de su carácter superior y los métodos para lograrlo. Por consiguiente, hay tantas maneras distintas de reencarnarse como seres internos, y cada ser interno escogerá sus propios métodos característicos.
Terminaré la sesión ahora que está empezado el capítulo. Tengo el sentimiento de que en cualquier caso tendremos alguna sesión extra. Les deseo una buena noche a mis amigos presentes. Espero que, en vuestro próximo viaje (Seth había estado ayudando a Carl y Sue en sus viajes astrales), traigáis los recuerdos de vuelta, y (dirigiéndose a mí) también tú.
(-Muy bien. Buenas noches, Seth, y gracias.)
(23.34. El trance de Jane había sido profundo, con los ojos muy abiertos y oscuros. «Seth está aquí todavía», nos dijo.)
(En ese momento brotó una conversación muy animada entre nosotros cuatro. Sue trajo a colación el tema de la superpoblación. Si cierto número de entidades son los responsables de la creación de nuestro mundo físico, ¿de dónde vienen los seres humanos extra?, preguntó. Yo le dije que, de acuerdo con Seth, cada una de las personalidades que forma una entidad se puede manifestar físicamente tan a menudo como quiera. Entonces nos interrumpió Seth; eran las 23.40.)
Bien. Concededme un momento. (Pausa.) Lo primero de todo es que, como raza, vosotros os habéis considerado separados del resto de la naturaleza y de la conciencia.
Vuestra propia supervivencia como especie ha sido vuestra principal inquietud. Sólo considerabais a las otras especies a la luz del uso que pudierais darles. No habéis tenido ninguna concepción verdadera de lo sagrada que es toda conciencia, ni de vuestra relación con ella. Estabais perdiendo el control de esa enorme verdad.
En las circunstancias presentes continuáis manteniendo la idea de la supervivencia racial sin tener en cuenta sus consecuencias, la idea de cambiar el entorno para adaptarlo a vuestros propósitos; y eso os ha llevado a descuidar las verdades espirituales.
Por consiguiente, ahora estáis viendo los resultados en la realidad física. Bien, esas personalidades que están volviendo lo hacen por varias razones. Algunos de ellos se ven arrastrados de nuevo a la vida física debido a sus actitudes. Son aquellos que, en el pasado -hablando en vuestros términos-, deseaban fervientemente la existencia física sin considerar los derechos de las otras especies. Son sus propios deseos los que los conducen de vuelta.
La raza debe aprender el valor del hombre individual. También está aprendiendo su dependencia de las otras especies, y empieza a comprender su posición en el marco total de la realidad física.
Bien. Ciertos individuos renacen en este tiempo, simplemente para ayudaros a comprender. Están forzando el problema y están forzando la crisis, pues aún tenéis tiempo para cambiar de actitud. Estáis trabajando en dos problemas principales, pero ambos conciernen a lo sagrado del individuo, y la relación del individuo con los demás y con toda conciencia orientada físicamente.
El problema de la guerra os va a enseñar antes o después que, cuando matáis a otro hombre, básicamente acabáis matándoos a vosotros mismos. El problema de la superpoblación os enseñará que, si no os preocupáis con cariño por el entorno en el que vivís, a la larga éste no podrá manteneros, ya que no seréis
dignos de él. No vais a destruir el planeta. No vais a destruir los pájaros y las flores, o los cereales y los animales. Vosotros no seréis dignos de ellos y ellos, os destruirán a vosotros.
Habéis creado el problema para con vosotros mismos dentro de vuestro marco de referencia. No entenderéis cuál es vuestra parte dentro del marco de la naturaleza hasta que realmente os veáis a vosotros mismos en peligro de destrozarla. No podéis destruir la conciencia. Ni tan siquiera podéis anular la conciencia de una simple hoja; pero, en vuestro contexto, si no se solucionan los problemas, ellos se desvanecerán de vuestra experiencia.
Sin embargo, la crisis es un tipo de terapia. Es un método de enseñanza que habéis creado para vosotros, porque lo necesitabais. Y lo necesitáis ahora, antes de que vuestra raza se embarque en viajes a otras realidades físicas. Debéis aprender ahora las lecciones en vuestro patio trasero, antes de poder viajar a otros mundos. Así que habéis traído esto sobre vosotros con ese propósito y vais a aprender. (Fin de la sesión a las 23.55.)

servido por channeling 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

norte santafesino

norte santafesino dijo

Me hubiese gustado leer completo tu blog dado que el título del artículo es interesante, pero tu letra es tan pero tan chiquita que es ilegible.. solo leí los primeros 5 renglones...
¿No puedes publicar mas grandes las letras?
Gracias desde ya
Jorge

1 Marzo 2006 | 05:48 AM

adriana

adriana dijo

Ya podés leerlo con una tipografía más grande. Igual por las dudas, te recomiendo una resolución de pantalla de 800x600. Valores más altos reducen el tamaño de las tipografías...digamos que son valores no saludables para la vista ;-)

1 Marzo 2006 | 06:10 AM

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Sobre mí

Seth se describe a sí mismo como una "esencia de energía de la personalidad" que no tiene forma física. Entre 1963 y 1973 habló a través de Jane Roberts en sesiones de trance (channeling) aproximadamente dos veces por semana. El Material de Seth abarca temas tan diversos como la reencarnación, la responsabilidad de crear la propia realidad, el alma y sus potenciales, lo sueños y la personalidad multidimensional. Este es un homenaje a este "despertador de conciencias" y quizás un foro de debate e intercambio.

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